Bodegas Barranco Oscuro – Tres Uves 2011 | VITE DI VINO

Arriva dalla Spagna Tres Uves, regione di Granada. Lì, ci sono i vigneti più alti d’Europa, 1400 metri, lavorati con il metodo biodinamico. Triple A. Il colore del vino è un giallo paglierino molto vicino all’oro. Avvicinandolo al naso si ha la sensazione di essere di fronte ad una bomba atomica pronta ad esplodere. Si viene avvolti da un alcool prepotente che ti fa indietreggiare, che ti lascia perplesso..ma non ti dai per vinto..torni ad annusare e cominci già a capire che questo vino ha tanto da darti. Un notevole profumo di mela renetta in combinazione a una nota ossidativa mi fa pensare vagamente al sidro o a una torta di mele. Piano-piano si fanno largo note minerali e speziate che rendono il vino sempre più complesso. Di grande freschezza e dal finale lungo. All’inizio ho pensato che potevo farne a meno, alla fine della bevuta ne volevo ancora.

Bodegas Barranco Oscuro – Tres Uves 2011 | VITE DI VINO.

1368 Cerro Las Monjas La Vuelta Stage 10 | Vagabond

1368 Cerro Las Monjas
It won’t appeal to everyone because it plays at being different rather than diffident. Give it an hour or so in a decanter and the blue and black fruit blossom and the racy acidity cleanses the mouth. All in all a fitting wine to this brilliant race.

Full text: Wines & La Vuelta Stage 10 | Vagabond

Via Vagabond Wines

Photo from Cerro Las Monjas courtesy of Gergovie Wines/40 Maltby Street

Barranco Oscuro Brut Nature | Gastrodelirio

Barranco Oscuro è un produttore artigianale nel vero senso della parola. Integralista possiamo dire, senza scorciatoie. Solo bevendo i suoi vini possiamo capire fino in fondo il significato di questi aggettivi.

Prodotto in Andalusia da uve Vigiriega da un vigneto povero di suolo fatto di pietre e argilla a più di 1000 metri di altitudine. Già alla nascita estremo e destinato a non contraddire la sua origine.

Barranco Oscuro Brut Nature | Gastrodelirio.

Brut Nature 2010 – Barranco Oscuro | primo bicchiere

Questo liquido che sgorga da uve vigiriega poste a 1300 metri di altitudine, tra le fresche vette della Sierra Nevada, è una prova lampante di come i vini spagnoli non siano solo calore e potenza.

Brut Nature 2010 – Barranco Oscuro | primo bicchiere.

Los más puros (Metrópoli El Mundo, 28/06/2013)

Ahora bien, ¿en qué se diferencian los vinos naturales de los otros considerados como ecológicos, ya sean biológicos o biodinámicos? Los vinos orgánicos, o biológicos, son aquellos elaborados prescindiendo de herbicidas, pesticidas y otros productos químicos de síntesis concebidos para ahuyentar plagas, aumentar la productividad del viñedo y rectificar la calidad de los vinos mediocres. Las bodegas bio, además, suelen ser responsables con el medio ambiente a la hora de eliminar residuos y aprovechar los recursos naturales. La biodinámica, por su parte, cumple con los requisitos de la viticultura biológica, pero además incorpora otras prácticas, acordes a la filosofía cosmoecológica elucubrada por el suizo Rudolf Steiner (1861-1925), que aboga por la armonía entre los mundos animal, vegetal y mineral. Entre otras cosas, los seguidores de Steiner creen que los astros influyen decisivamente sobre el desarrollo del viñedo, por lo que tienen en cuenta el calendario lunar para cada intervención agrícola o enológica. Además, prescinden de maquinaria en el viñedo, usan compost de abono animal e infusiones vegetales para dinamizar los suelos y proteger la viña contra posibles agresiones. En bodega, los biodinámicas sólo utilizan levaduras autóctonas -las que están presentes naturalmente en la uva-, prescinden de ácido sórbico y correctores de acidez y solamente emplean sulfuroso en dosis mínimas.

Este último detalle es el que marca la frontera entre los vinos orgánicos y biodinámicas y los naturales, ya que éstos no deben Uevar el añadido de anhídrido sulfuroso (S02) un producto perjudicial para la salud en dosis altas cuyo empleo está extendido en la viticultura convencional-eso sí: en dosis mínimas- porque garantiza la estabilidad de los vinos tras el embotellado. De ahí que la elaboración de los naturales sea como un salto sin red: sin S02 los vinos expresan de una manera más nítida los matices propios de la variedad de uva y el terruño, pero también son más vulnerables a la contaminación bacteriológica y a los efectos nocivos de la luz, la temperatura y el oxígeno. Amén de este asunto, la viticultura natural no difiere mucho de las otras modalidades bio: cultivo respetuoso con el medio (sin productos de síntesis); utilización responsable de la energía; empleo de uvas propias; fermentación con levaduras autóctonas; rechazo de todo tipo de correctores en el proceso de vinificación y ausencia de clarificación y filtrado. Una vez aclarado de qué va este asunto de los vinos naturales, para conocer realmente qué es lo que los diferencia de sus semejantes hay que buscarlos, descorcharlos y catarlos.

En España, su producción no está tan extendida como en Francia o Italia. Sin embargo, la tendencia va creciendo y desde que algunos pioneros -como la bodega granadina Barranco Oscuro con sus Pino Rojo, El Canto del Mirlo o Rubaiyat- han demostrado que es posible desterrar el maquiavélico sulfuroso sin dar al traste con la calidad de esta santa bebida, poco a poco se van sumando otros.

Los mas puros (Metropoli El Mundo, 28/06/2013)
Los mas puros (Metropoli El Mundo, 28/06/2013)

Blancas Nobles 2010, Barranco Oscuro | Gli Amici Del Bar

Tutte le parole le discussioni, i dubbi, le difficoltà, le luci e ombre del vino naturale qui non hanno più alcun senso.

Todas las palabras, los debates, las dudas, las dificultades, las luces y las sombras del vino natural aquí ya no tienen ningún sentido.

vía gli amici del bar: Blancas Nobles 2010, Barranco Oscuro. Di Niccolò.

Der Ingen Skulle Tru… | Vinbladet

I Sierra Nevada ligger de beste vinmarkene på rundt 1000 meters høyde. Dette sikrer lang modning og relativt kjølig stil til tross for Spanias sterke sol.

Fra denne vinmarken kan vi iblant se Afrika-kysten, sier Rosa Valenzuela fra vineiendommen Barranco Oscuro. Rosa står med meg på toppen av Sierra de la Contraviesa i Andalucía, i vinmarken Cerro de la Monjas, antakelig Europas høyeste fastlandsvinmark. Bak oss, 3479 meter oppe i den klare himmelen, rager Mulhacen, Spanias høyeste fjell på fastlandet.

Vinmarken på 1368 meter over havet ligger rett bak strendene langs solkysten. Rosa Valenzuela og ektemannen Manuel satset på å plante druer i dette området på begynnelsen av 1980-tallet. Dette til tross for advarsler om at druedyrkning i denne høyden ville bli vanskelig, om ikke umulig.

TRIVES I HØYDEN
Ekteparet Valenzuela er ikke de eneste som har hatt suksess med å anlegge vinmarker på originale steder. Som produktsjef i Vinmonopolet reiser jeg en del, og jeg har smakt mye god vin fra vinmarker der man i utgangspunktet skulle tro det var umulig å dyrke kvalitetsdruer. I Mendoza i Argentina lå det vinmarker i ørkenen og i Cafayate, 900 kilometer nordover, vinmarker 2.500 moh omringet av tre meter høye kaktuser og milevis av øde daler og fjell. I Mosel, Douro dalen, Ribeira Sacra og Banyuls, har man dyrket vindruer på stupbratte klipper i flere hundreår.

Vinstokker befinner seg ofte der, på ugjestmilde, bratte og næringsfattige marker, i dag fordi dette gir flott druekvalitet og historisk sett, fordi korn, frukter eller grønnsaker ble dyrket på fruktbar og flat land. Sør-Spania er for varmt til å dyrke noen særlig gode vindruer, og de fleste vinmarkene rundt Sierra Nevada befinner seg derfor mellom 750 og 1368 moh hvor det er kjøligere enn nedover mot dalen. Høyde over havet er viktig for god druemodning, men hvorfor en fjelltopp, utsatt for vind fra alle kanter?

HØYDEN ER VESENTLIG
Ifølge Rosa Valenzuela, er det nettopp denne uvanlige posisjonen som sikrer den flotte druekvaliteten de høster hvert år. Den kjølige vinden fra Sierra Nevada i nord sikrer en lang og god modning mens den tørre og varme vinden fra sørkysten sørger for sykdomog råtefrie planter.

TEKST: PIERRE MARCHES, PRODUKTSJEF I VINMONOPOLET

Vinbladet juli 2013 (PDF, 4.3 MB)

vinbladet.

El vino de mesa no existe

Hace ya algunos años que desapareció legalmente la categoría Vino de Mesa, la de litrona y tetrabrick, pero también la de unos pocos que optamos por tener una mayor libertad creativa. En realidad no fue nunca una categoría, sino un término peyorativo que probablemente algunos se habían ganado a pulso pero que a otros se les aplicaba por el simple hecho de salirse del redil. Siempre hubo algún despistado que preguntaba el porqué de situarnos tan abajo en el escalafón burocrático, pero para la inmensa mayoría lo que siempre ha importado es lo que hay dentro… y detrás. El sistema de Denominaciones de Origen, sobretodo en España, no tiene ningún prestigio para cualquier iniciado. Nadie pagaría un precio respetable por un simple sello de DO, eso al final depende de la bodega y el vino, independientemente de la zona y de la calificación legal que tenga.

El caso es que si el sistema de DO fuera tan bueno no necesitaría sostenerse contra viento y marea a base de legislaciones abusivas, generosas subvenciones y el amparo mediático que suele ser el destinatario de mucha de esa generosidad.

En muchas publicaciones aún se mantiene la categoría Vino de Mesa, a pesar de su falta de vigencia, con la única finalidad de desprestigiar. ¿Acaso se catan ahí los vinos de cartón? Más bien al contrario, son vinos muy destacables que superan en singularidad y puntuación a la mayoría de Indicaciones Geográficas y a muchas Denominaciones de Origen.

La legislación se extralimita cuando reserva determinadas expresiones, que nada tienen que ver con el origen, a los vinos con DO, limitando la capacidad de etiquetar los demás vinos. Con ello no solo se genera una competencia desleal sino que se impide al consumidor, de manera injustificada, el conocer la realidad de los productos que adquiere. Hay más. El vino es el único alimento que no tiene la obligación de indicar una lista de ingredientes, es más, según la interpretación que algunos hacen de la ley, estaría incluso prohíbido hacer alguna mención.

Todo esto, igual que la legislación de sanidad o los registros del impuesto del vino, se justifica desde una perspectiva de control. Para defender al consumidor. Sin embargo (otro ejemplo) ¿Por qué se obliga a poner la expresión “Contiene sulfitos” a todos los vinos con más de 10 miligramos por litro de Anhídrido Sulfuroso y no se obliga a poner la cantidad? ¿Acaso es lo mismo un vino con 20 que con 120? ¿Se está pensando en el consumidor o en lo contrario?

Nosotros creemos que solo con libertad se puede crear, conseguir un alto nivel de calidad, singularidad. Los estándares son para un mercado alimentario masivo que hace tiempo que se fué de las manos. No es el tema de esta entrada pero no hay que dejar de denunciar que somos los productores artesanos y los consumidores los que pagamos el pato. La carga de burocracia para los pequeños es asfixiante y luego las vacas locas y los pimpollos llegan sin avisar.

Los concursos, las guías y demás medios de promoción (II)

La prensa especializada es otra vía de difusión. Dentro del contenido de las revistas hay información y publicidad. La diferencia no está en el contenido ya que en el mundo del vino no existe el periodismo de investigación, no se critica nada ni se denuncia ningún tipo de práctica reprobable, todo es maravilloso. Así cualquier contenido de una revista tiene un efecto positivo en el terreno comercial. Tampoco se diferencia en el modo de presentación ya que hoy es habitual que se oculte la publicidad en forma de reportajes, imágenes, eventos, regalos, etc, rozando (o traspasando) en muchos casos los límites de la publicidad encubierta.

La diferencia está en quién paga. La información la paga el lector (destinatario de la noticia) y la publicidad la paga el mismo protagonista (origen de la noticia). De no ser así, los que pagan por aparecer en la revista están financiado a los que aparecen sin pagar. En general no hay ejemplos puros de un caso u otro. Solo hay un ejemplo conocido, en Francia, de una revista que no admite ningún tipo de publicidad ni sugestión, Le Rouge et Le Blanc, la revista libre e independiente como ellos mismos se definen. En esa revista todos salen igual, en blanco y negro, sin clases.

Si bien hay revistas que se distribuyen gratuítamente sin cobrar nada al lector, no todo su contenido (aunque sea por poco) puede considerarse publicidad.  Hay otras que cobran un precio pero no les permite cubrir los gastos sin recurrir a la publicidad. Sin embargo, a los que aparecen pagando no parece importarles mucho estar financiando el resto del contenido de la revista ¿Por qué será? Quizá no tiene la misma credibilidad una revista llena de notas de prensa, anuncios y publirreportajes que otra con artículos firmados por sus propios redactores.

Nosotros no pagamos por salir en ningún sitio. Nos dedicamos a hacer nuestro trabajo y si a alguien le parece interesante puede hablar de él libremente y venir a vernos si quiere pisar nuestra tierra y admirar nuestro paisaje. Por aquí han venido Carlos Delgado, Bartolomé Sánchez, José Peñín, John Radford y esperamos que vengan muchos más.

 

Los concursos, las guías y demás medios de promoción (I)

En el mundo del vino existen varias fórmulas para darse a conocer, algunas son comunes a cualquier otra actividad y otras son más genuinas. La publicidad, los concursos, las guías de vinos, las revistas especializadas, las catas, las ferias, internet,… Hoy hablamos de los concursos.

Nosotros no participamos en concursos. Bueno, solo una vez hace casi 30 años y pertenece a una época y a un lugar donde aún predominaba la ingenuidad.

La dinámica de los concursos en la actualidad es muy similar. Cuesta en torno a 100 euros inscribir cada una de las muestras. Si tenemos 10 vinos sale a 1.000 euros el concurso, más los gastos de transporte y las botellas que hay que mandar (normalmente una caja de cada). Solo en España hay más de 30 concursos entre oficiales y reconocidos, luego están los otros y los del extranjero (los típicos como el de Bruselas aunque no se celebre en Bruselas y los más exóticos que aparecen como setas en cualquier país del mundo con o sin tradición vitivinícola).

No se trata realmente de concursos donde se establezca un orden en base a una puntuación en cata sino de repartir un buen número de “medallas” que es lo que atrae a un buen número de participantes. El secreto está en hacer un doble juego transmitiendo a las bodegas la imagen de que hay medallas para todos y a los consumidores todo lo contrario, sino el invento no funcionaría. De hecho es obligatorio limitar el número de distinciones que se pueden otorgar. Para estar reconocido por la OIV la suma de todos los premios no debe exceder del 30% del total de las muestras [PDF] presentadas al concurso. Esto no quiere decir que no haya un jurado suficientemente acreditado y que las catas no sean rigurosas, de hecho suelen ser sumilleres de prestigio y críticos reconocidos los que componen los jurados y que siguen unos parámetros de cata preestablecidos y estandarizados para todos los vinos de la misma categoría. Es en la forma de vender el concurso donde está la gracia.

De cara al consumidor se transmite la imagen olímpica del oro, plata, bronce, o lo que es lo mismo, 1º, 2º, 3º. Eso da la idea de que son solo 3 los premiados cuando en realidad son cientos o miles. Además, en muchos casos se ha eliminado el bronce para evitar cualquier mala imagen que pueda conllevar y se han introducido nuevos metales o materiales preciosos (o el “gran oro”) que van más allá del típico podio.

Por cierto, lo normal es que ni existan realmente las medallas en metal. Ahora bien, sí se pueden obtener cuantas copias del diploma se quieran (y se paguen) y reproducciones de la medalla en etiquetas autoadhesivas para incorporar a la botella.

Nuestra opinión es que este tipo de eventos no hacen ningún favor al mundo del vino, es un aporte más de confusión en el que pocos se enriquecen a costa de muchos (bodegueros y consumidores) sin que mejore ni la calidad del vino ni la información al consumidor. Y por supuesto, mucho menos el precio, porque todos los gastos que realiza una bodega tiene que repercutirlos en cada botella. Obviamente será mayor el impacto en pequeñas producciones que en grandes bodegas, por eso este tipo de concursos son especialmente negativos para pequeños productores.

La imagen pertenece a Jean Louis Zimmermann