La prensa especializada es otra vÃa de difusión. Dentro del contenido de las revistas hay información y publicidad. La diferencia no está en el contenido ya que en el mundo del vino no existe el periodismo
de investigación, no se critica nada ni se denuncia ningún tipo de práctica reprobable, todo es maravilloso. Asà cualquier contenido de una revista tiene un efecto positivo en el terreno comercial. Tampoco se diferencia en el modo de presentación ya que hoy es habitual que se oculte la publicidad en forma de reportajes, imágenes, eventos, regalos, etc, rozando (o traspasando) en muchos casos los lÃmites de la publicidad encubierta.
La diferencia está en quién paga. La información la paga el lector (destinatario de la noticia) y la publicidad la paga el mismo protagonista (origen de la noticia). De no ser asÃ, los que pagan por aparecer en la revista están financiado a los que aparecen sin pagar. En general no hay ejemplos puros de un caso u otro.
Solo hay un ejemplo conocido, en Francia, de una revista que no admite ningún tipo de publicidad ni sugestión, Le Rouge et Le Blanc, la revista libre e independiente como ellos mismos se definen. En esa revista todos salen igual, en blanco y negro, sin clases.
Si bien hay revistas que se distribuyen gratuÃtamente sin cobrar nada al lector, no todo su contenido (aunque sea por poco) puede considerarse publicidad. Hay otras que cobran un precio pero no les permite cubrir los gastos sin recurrir a la publicidad. Sin embargo, a los que aparecen pagando no parece importarles mucho estar financiando el resto del contenido de la revista ¿Por qué será? Quizá no tiene la misma credibilidad una revista llena de notas de prensa, anuncios y publirreportajes que otra con artÃculos firmados por sus propios redactores.
Nosotros no pagamos por salir en ningún sitio. Nos dedicamos a hacer nuestro trabajo y si a alguien le parece interesante puede hablar de él libremente y venir a vernos si quiere pisar nuestra tierra y admirar nuestro paisaje. Por aquà han venido Carlos Delgado, Bartolomé Sánchez, José PeñÃn, John Radford y esperamos que vengan muchos más.













