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PAYADORES ARGENTINOS
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La visita de los payadores argentinos, que llevan varios meses
de gira europea con numerosas actuaciones, fue propiciada por Pepe Criado,
estudioso de la poesía oral improvisada cuya labor de investigación y difusión
ha sido plasmada en una ingente obra literaria y audiovisual. Ha participado
activamente en diverso acontecimientos ayudando a estrechar lazos de unión
entre las distintas modalidades de repentismo que se dan en el el Pais Vasco,
en Cartagena o en la Sierra de la Contraviesa, y fuera de España en paises
como Argentina, Uruguay, Chile o Cuba, entre otros.
Recientemente ha organizado en la localidad de Turón, a través de la
Asociación Cultural "El Chorrillo", el I Festival Internacional de Poesía
Improvisada "Trovo Turón 2006", primero de estas características que se
celebra en La Alpujarra.
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Dejamos aquí la crónica de la jornada elaborada por Pepe Criado
que así mismo realizó la grabación de la controversia y su posterior
transcripción.
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Controversia improvisada entre los payadores argentinos Ricardo Pino
y Wilson Saliwonczyk.
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Tras una magnífica comida, acompañada del mejor tinto de la casa,
un grupo de amigos y amigas nos sentamos a la puerta del cortijo
Barranco Oscuro. Están Manolo Valenzuela, Manolo F. Castilla, Rosa, Manuel, Elsa,
Kiki, Miguel, Paloma, Pepe y Mariano entre otros.
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El motivo de la reunión es celebrar la estancia entre nosotros de los amigos
payadores Ricardo y Wilson. El ambiente es muy cordial pero la tanta comida
y el excelso vino reclaman reposo.
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Wilson se echa un poco y Ricardo se sienta en la puerta con el grupo.
Canta algunas canciones conocidas, como Amutui o Cosas que pasan. Ricardo
también interpreta algunas canciones suyas, como la preciosa Reflexionando.
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Se pide la presencia de Wilson para una payada, una controversia, y cuando
llega hacen a dúo él y Ricardo la universal canción Los ejes de mi carreta.
Después Wilson canta ese tema que tanto le mueve, Vieja viola, y de seguido
cada uno toca su guitarra y se ponen a improvisar:
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Wilson
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Yo voy a soltar el vuelo,
simple, humilde, de mi canto
que invento mientras tanto
tenso ese alto pañuelo
que quiere llegar al cielo
tal vez por llegar a Dios
y ya que estamos los dos
hagamos versos seguros
que aunque el barranco sea oscuro
yo voy a aclarar mi voz.
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Ricardo
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Si usted pone claridad
sobre el Barranco Oscuro
compañero le aseguro
que frente a la realidad
canto con sinceridad,
será esta copla una gala
y si en la copla apuntala
las razones de su anhelo
mientras usted suelta un vuelo
yo voy a plegar las alas.
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Wilson
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Será bueno su sonido
porque un pájaro no es nada
y con sus alas plegadas
es un pájaro en el nido.
Un buen pájaro florido,
su voz no es una hemorragia
y el paisaje me contagia
que la inspiración me suba
donde cuelga cada uva
como una gota de magia.
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Ricardo
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Lo que usted dice o me cuenta
hablando de los racimos,
dónde está o dónde estuvimos,
ya cualquiera se da cuenta
lo que un trago representa
más bien cuando habla del nido
por eso aquí ha venido
sobre el paisaje al verdor,
que tendrá lindo sabor
el vino si es compartido.
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Wilson
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El vino que es el verano
que al hombre lo reconcilia,
trabajo de una familia
que florece en el secano.
Es una flor en la mano
del lagar, es la poesía,
es la inspiración que es mía,
la que viste cada copa
por beber en una copa
el sabor de Andalucía.
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Ricardo
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Si se habla de este lugar
donde ha habido un pueblo obrero,
donde estuvo el cortijero
y donde vivió el juglar,
hay un canto singular
que todo el tiempo repecha,
nace como nuestra endecha
pero el vino, payador,
pienso que en cada sabor
muestra una nueva cosecha.
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Wilson
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Pues cada surco se asombra
esperándola a la cuba
para que venga la uva
a desvelar a la sombra.
La cosecha que usted nombra
junto a Manolo cosecho,
hizo un surco en el repecho,
le hizo a la sierra una herida
donde el río de la vida
corre dentro de su pecho.
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Ricardo
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Quizás que no fue una herida
si al suelo puso un puntal
porque en cada vegetal
está naciendo la vida.
No le aclaro en la partida,
lo que usted ha dicho es verdad
y frente a la realidad
para no sentirme solo
tomaremos con Manolo
el vino de la amistad.
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Wilson
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El vino, que él lo cría,
y es porque aquí ha nacido,
de este poeta dormido
desvelará la poesía
que brota del alma mía
y formando un matrimonio
de verso y del patrimonio
de la uva, pues lo he visto
entrar la sangre de Cristo
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Ricardo
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Todo el tiempo trabajando,
pienso que así el tiempo pasa,
si él al terruño se abraza
entre cosecha y sembrando.
Yo le digo improvisando
que ese paisaje le pinto
que quizá no sea distinto
a un fogón que enciende leños,
yo pienso que son sus sueños
que se hacen blancos y tintos.
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Wilson
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Traigo esta guitarra vieja
que cruje igual que un leño
y es el sonido del sueño
que si la toco se queja.
Pero ella nunca me deja,
es hermana del cantor,
le encuentro cierto sabor,
con el tiempo y el destino
la guitarra como el vino
se vuelve mucho mejor.
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Ricardo
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Trae una guitarra vieja,
trae una vieja guitarra,
con ella sus sueños narra,
con ella sus sueños deja.
Pienso yo que así en pareja,
payadoril estructura,
así muestra su figura
el payador de la zona
porque ella en cada bordona
nos habla de su llanura.
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Wilson
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El vino da una respuesta
porque el vino de Manolo
no es un vino tan sólo,
habla de la tierra esta.
Es lágrima que en la cuesta
viene por el tiempo y canta,
vino que su voz levanta,
¡el vino, qué maravilla,
que fue como una semilla
que floreció en mi garganta!
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Ricardo
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El vino de la amistad,
el vino de los recuerdos,
andan en sus viajes lerdos
pienso, con sinceridad.
Vino de hospitalidad
que ha de quedar su sabor,
pero en el mundo interior
también el vino es un puente
y el vino se hace torrente
cuando canta un trovador.
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Wilson
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Si me marcho, qué emoción
dejar un lugar bonito
a donde el paisaje ha escrito
historias de una canción.
Dentro de mi corazón
dejo marcado un camino
con el cual yo me ilumino,
cuando se rompa esta nota
igual que una copa rota
se está perdiendo su vino.
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Ricardo
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Quizás un día la ausencia
de haber estado en España
nos hable de una campaña
y traiga reminiscencias
de estas lejanas querencias
que al sonar de este cordaje
le cantamos en el viaje
y yo al regresar diría
dejaré aquí mis poesías
pero me llevo el paisaje.
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Wilson
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Yo soy un poeta suicida
que le gusta jugar fuerte,
que va matando la muerte
y va matando la vida.
Que va matando una herida
con su poema feroz
y en esa tragedia atroz
si un día mi vida arranco
en el oscuro barranco
voy a despeñar mi voz.
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Ricardo
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En ese sabor del vino
que tomó en esta jornada
hay una frase plasmada
que yo le saldré al camino.
¿Qué sabor tenía el vino
que hace un rato usted ha tomado?
Me ha dejado preocupado
cuando su cantar pespunta,
el vino le hizo una pregunta
y usted no le ha contestado.
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Wilson
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Claro que le contesté
porque mi respuesta es esta
si usted busca la respuesta
cuando me mira a la vez.
Que yo he bebido lo sé,
bebí el mágico elixir
que aquí ha querido existir,
mi contestar no es pequeño
porque el vino es como un sueño
y yo me acosté a dormir.
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Pepe jalea la controversia y le comenta a Ricardo que tiene muy buen
tema. Al payador se le escapa una risa mientras planea su respuesta.
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Ricardo
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Pepe dice lindo tema
para entrar en un debate,
para formar un combate
sino se causa un problema.
Mire qué bonito esquema,
por lo que usted me ha vertido
yo le digo convencido,
buen payador argentino,
antes de tomar el vino
usted ya estaba dormido.
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Wilson
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Es verdad su voz de miel,
ha dejado un canto noble
y tengo un pecho de roble
que se convierte en tonel.
Lo lleno de vino a él
y mi poema se acostó
a dormir y se durmió,
pero no sea apurado,
Ricardo tenga cuidado
con dormidos como yo.
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Ricardo
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Yo pienso que estando alerta
se puede andar esta huella
bajo el sol, bajo una estrella,
mientras su voz nos convierta.
Yo pretendo estar alerta
le cuento aquí, cómo no,
por lo que usted me contó
quiero dejarle aclarado
me dijo Pepe Criado
que aquí le atacara yo.
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Wilson
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Yo dejo que el vino suba
casi hasta mi corazón,
que críe la inspiración
del corazón de la uva.
Pues mi pecho es una cuba
y dejo que se sazone
el vino que usted propone
y no me tome por muerto
porque hay dormidos más despiertos
de lo que usted se supone.
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Ricardo
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Es bueno contrapuntear,
yo caminé lentamente
y atendía cordialmente
lo que me quiso contar.
Mas le he de manifestar
en esta larga odisea,
por lo que usted me plantea
si acaso ese vino brota,
la borrachera se nota
cuando uno tartamudea.
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Wilson
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Es verdad lo que tú dices
pero al poeta que canta
es igual que una planta
que hay que regar sus raíces.
Las metáforas felices
son las que le dan la flor,
son las que le dan sabor
a este trovero rural
pues borracho canto mal
y sobrio canto peor.
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Ricardo
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Por buscar una sonrisa
quizás yo un chiste le hacía
alabando una poesía
tan suave como la brisa.
La alegría se precisa
para seguir el sendero
y a fe de que soy sincero
cantándole a su presencia
yo estoy borracho de ausencia
igual que usted compañero.
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Wilson
Ricardo
Wilson
Ricardo
Wilson
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Si como un juego se toma
la lucha no duele nada
por eso que una payada
transcurre entre broma y broma.
Por la sonrisa que asoma,
que es la alegría aquí,
yo en un instante entendí
que aquí es bello este destino,
Barranco Oscuro a Pino
lo oyó con Saliwonchí.
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Para más información sobre la payada y los payadores argentinos
se puede visitar la web de Wilson Saliwonczyk en www.wilsonelpayador.com.ar
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Pepe Criado ha elaborado recientemente una obra sobre Epìfanio Lupión,
poeta rústico, trovero improvisador y rapsoda que se valía solamente de
su memoria para recitar las más increíbles historias.
Pueden contactar con Pepe Criado en trovoturon@yahoo.es.
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